Siempre que se va a realizar cualquier tipo de maniobra en la conducción es importante la visibilidad, ya que la falta de ella puede ocasionar un accidente.
En la autoescuela nos enseñaron que cuando te sientas ante el volante de tu vehículo lo primero que debes hacer es ver si los espejos retrovisores, tanto interior como exterior, estén de forma que puedas abarcar el mayor campo de visión que estos te permitan.
Al encontrarnos dentro de nuestro vehículo debemos saber que a los lados y detrás de nosotros existen unos ángulos en los que no vemos lo que hay, los cuales aun teniendo ajustados los espejos retrovisores del interior y exterior del vehículo no se llega a cubrir todas las zonas, a estas zonas se les llama ángulos muertos.
Los espejos tienen una forma convexa para ofrecernos un campo de visión mayor, pero tiene el inconveniente de que los objetos se ven a un tamaño menor del que tendría en la realidad. Esto da a equivoco porque parece que los objetos están a más distancia de la que realmente están.
Por esto hay que intentar buscar sistemas que puedan ayudar al conductor a que tenga una mayor visión de todo lo que se encuentra a su alrededor para evitar estos accidentes.
Hoy en día, con los avances tecnológicos que se han hecho se ha sacado diferentes sistemas de sensores ultrasónicos que pueden advertir al conductor de que existe un obstáculo detrás de su vehículo, aunque no todos los vehículos lo poseen.
Actualmente se han fabricado detectores de ángulo muerto que son sensores de radar de corto o medio alcance de unos 24 GHz e incluso unos que procesan imágenes.
Estos sensores manda los datos a una centralita que al detectar algún peligro empieza a emitir una serie de avisos que pueden ser acústicos, visuales o incluso táctiles. Abarcando unos 10 metros de zona de detección que va desde el espejo retrovisor y otros 4 metros de anchura.
Algunos de ellos te pueden avisar en todo momento de que hay vehículos en la zona de detección y otros solo te avisan cuando pones alguno de los intermitentes.
En Peritos de Accidentes llegan casos en los que el ángulo muerto del conductor produce este tipo de accidentes como:
- Que al intentar hacer un cambio de carril en los que el conductor del vehículo no se percata de que tiene un motorista en su ángulo muerto y al realizar una maniobra de cambio de carril el accidente termina de manera trágica.
- Un menor encontrándose detrás de un vehículo, sin que el conductor se percate de ello, y al maniobrar dando marcha atrás arrolla al menor terminando el accidente de forma trágica.
En dichos casos Peritos de Accidentes evalúa las velocidades de los vehículos, y determina su posicionamiento previamente a la colisión o el atropello y con ello determina si alguno de los conductores no podía observar al vehículo contrario. Esto nos ayuda a comprender mejor la importancia que tenemos que darle a los ángulos muertos que tiene el conductor de un vehículo.
Por: Pino Alzola


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